Vujačić saltó a la fama del mundillo de la canasta por ser el entrenador personal de Nikola Mirotić. Ex-jugador profesional con una prolífera carrera (más de 20 temporadas), ha militado en clubes de la grandeza del Partizan Belgrado o el Olimpia Ljubljana. En 1999 fundó en su Podgorica natal una academia de baloncesto de alto nivel (Joker School), que cuenta con destacados embajadores como Marko Todorović (Bilbao Basket) o el propio Nikola.

Las sesiones de trabajo cumplieron estrictamente con los cánones de la preparación balcánica: cada jugador con un balón, así como la repetición incansable de pequeños detalles, gestos técnicos autónomos sin oposición, para que se apliquen posteriormente a la táctica individual que el propio jugador pueda desarrollar. Y a pesar de la preponderancia que otorga la escuela ex-yugoslava al fundamento del tiro, la inmensa mayoría del entrenamiento se dedicó al dribbling...
...y más concretamente a la ardua labor de la disociación de pies y bote, bajo los pilares de la mejora coordinativa, el equilibrio gestual y su funcionabilidad en la práctica; interesantes propuestas que profundizan en la ritmización de las extremidades en los movimientos ofensivos, dotados de una alta complejidad técnica que supone un gran reto para el jugador. Además, se complementaron las jornadas con apuntes sobre la mecanización del lanzamiento en un solo tiempo y la correcta sujeción del balón.

Con la insoslayable frontera idiomática como telón de fondo, el coach montenegrino supo captar desde el primer instante la atención de la joven parroquia, exprimiéndoles en cada acción, matizando con una sonrisa en la boca cada defecto y aplaudiendo cualquier avance como un triunfo. La positivización de la mejora individual llegó muy rápido a un elenco de jóvenes promesas que demostraron una actitud incuestionable al afrontar cada ejercicio.
Experiencias como esta son un ejemplo claro del trabajo complementario de formación que pueden desarrollar los clubes para intensificar el crecimiento en las categorías de base. Fue una iniciativa idílica, que potencia la motivación del jugador, y un punto de inflexión imborrable para su desarrollo. Mi más sincera enhorabuena para los responsables y colaboradores. Fotografías | Instagram del CB Solares
JOSÉ ÁNGEL DURÁN AGUIRRE | Entrenador de baloncesto