Si hay una norma que afecta a la
técnica individual de los jugadores, ésa son los pasos. Por este motivo, resulta fundamental concienciar tanto a los técnicos como a los jugadores de nuestra comunidad (y sobre todo, a aquellos que figuran en las categorías inferiores) de la importancia que entraña el conocimiento de la norma: para los primeros, los
entrenadores, porque no es posible (ni seguramente recomendable) impartir docencia sobre las salidas o los reversos (por ejemplo) al margen del reglamento; y para los segundos, los
jugadores, porque hay un universo de recursos técnicos que ignoran por desconocimiento de la norma.
En primer lugar, tenemos que reconocer que la regla no es
fácil, ni mucho menos. De hecho, son varios los círculos de opinión que abogan por una simplificación de la norma, al más puro estilo NBA. En este sentido, tampoco ayuda la
desastrosa redacción y traducción realizadas por las autoridades europeas y españolas. Si acude al reglamento, se molesta en leerlo y se empeña en
enterderlo sin demasiado éxito, no se preocupe, ni dude de su capacidad intelectual, porque el problema no es suyo.
Para saber si un jugador comete avance ilegal (así lo denomina el reglamento) es necesario aplicar tres pasos: el primero de ellos, determinar el pie de
pivote; el segundo, aplicar la
norma; y el tercero, interpretar la
ventaja. Además, en todo este proceso interviene un cuarto elemento (alguno pensará que nunca mejor dicho), denominado árbitro (aplíquese la siguiente doctrina: lo que no ve, no existe). Si se ignora o se desconoce cualquiera de las tres etapas señaladas será imposible determinar la comisión de pasos.
1. Determinar el pie de pivote
El pie de pivote se
establece cuando un jugador atrapa o reposa el balón en sus manos, ya sea después de agotar el bote o de haberlo recibido en cualquier otra circunstancia (un pase, un rebote, una recuperación, todo lo que se le pueda ocurrir). Si el jugador controla el balón...
- ...con los dos pies en el suelo, el pie de pivote es el que no levante primero,
- ...con un pie en el suelo, el pie de pivote es precisamente ése,
- ...con los dos pies en el aire, si apoya los dos pies volvemos al primer punto y si apoya uno solo retornamos al segundo punto.
En este último caso conviene detallar una
excepción, inhabitual en el baloncesto actual, pero no por ello menos importante: si el atacante obtiene el control de un balón con los dos pies en el aire, se apoya en
uno de ellos (1) y posteriormente salta y se apoya en
ambos (2), pierde la capacidad para establecer cualquier pie de pivote (o lo que es lo mismo, no puede pivotar).
2. Aplicar la norma:
Una vez establecido el pie de pivote, el siguiente paso consiste en explicar las limitaciones que existen a su uso. Llegados a este punto, es
fundamental remarcar que no se aplica la misma norma a las salidas (más
restrictiva) que a los pases y lanzamientos a canasta (más
permisiva). Es decir, que una misma acción puede ser castigada con pasos (o no) en función de que el jugador bote el balón o se lo pase a un compañero (o al contrario, o al hueco).
- En las salidas: el jugador comete pasos si levanta el pie de pivote antes de que el balón abandone sus manos (no de que la pelota toque el suelo). Para evitar este tipo de infracciones en contraataques, es recomendable a) que los jugadores no agarren la pelota cuando la reciben o b) si lo hacen, que realicen el clásico brinco capril que evite poner cualquier pie en contacto con el firme.
- En los pases y tiros: si el jugador tiene los pies apoyados sobre el suelo, puede levantar el pie de pivote para pasar o tirar, siempre que suelte la pelota antes de que los pies toquen la superficie de nuevo (maestro Bodiroga); y si el jugador coge la pelota en movimiento (clásica entrada), tiene derecho a dos apoyos, no a dos pasos; con dos pasos, se pueden cometer pasos, por ejemplo, cuando un jugador coge la pelota justo con un pie en el suelo (ahí perdería su primer apoyo)
Pero ¿qué pasa cuando un jugador
carece de pie de pivote? En este caso, la norma es exactamente la misma para pasar o lanzar a canasta (puede levantar uno o ambos pies); ahora bien, si su propósito es botar la pelota, no puede levantar
ningún pie antes de soltarla. Hay dos casos paradigmáticos: el
poste que recibe de espaldas al aro con los dos pies en el suelo y levanta ambos simultáneamente antes de lanzar la bola al suelo (pasos) y el
alero en la línea de tres que modifica al mismo tiempo la posición de sus pies, amplia el arco de las piernas y con ello gana impulso en la salida (pasos).
3. Interpretar la ventaja:
Es el aspecto más
subjetivo de la norma, ya que depende en gran medida del conocimiento del juego que posean los colegiados. Básicamente consiste en que no deben castigarse aquellas acciones de pasos en las que el atacante no obtenga ninguna
ventaja. Cuando se explica este punto, se replica (con cierta razón) que el infractor siempre obtiene beneficio, ya que mantiene la posesión de la pelota que no le correspondería por infringir una norma. Pero la FEB no se refiere a ese tipo de beneficios, sino a una ventaja
adicional, como por ejemplo que el atacante desborde a un contrario.
Si en la final olímpica Chris Paul recibe un saque de fondo tras canasta y tiempo muerto con su primer defensor en medio campo y comete unos
intrascendentes pasos de salida, la acción no debe castigarse, Sin embargo, si en ese mismo caso el jugador norteamericano
desborda la presión de Ricky Rubio, los pasos tienen que señalizarse (no fue el caso). Ni que decir tiene, en situaciones de contraataque y debajo del aro se sobreentiende que esa ventaja existe siempre, de modo que no ha lugar a la interpretación.
Para acabar con este prolijo artículo (un ladrillo en toda regla), un par de puntualizaciones: no son pasos
caerse, ni deslizarse por el suelo para obtener el control de un balón; por contra, constituyen una infracción al reglamento
rodar (lo que se conoce popularmente como hacer la croqueta) e intentar levantarse con el balón en las manos (el mero hecho de pretenderlo); si el jugador, fruto de su habilidad, consigue elevarse
botando la pelota, no comete ilegalidad ninguna: para hacer pasos es imprescindible sostener el balón.
MARIO TAMAYO CASTAÑEDA | www.algosemueve.org